La protesta pacífica busca alertar sobre la supuesta eliminación encubierta de líneas y profesorado de esta formación, lo que, según denuncian los asistentes, dejaría a estos jóvenes sin oportunidades de integración laboral y un futuro digno.
“"Estos jóvenes merecen una oportunidad de ser útiles social y laboralmente y que se respeten sus derechos. La administración tiene la obligación de atender a este colectivo y no abandonarlos a su suerte."
La movilización en el Instituto Santa Aurelia pone de manifiesto la preocupación de muchas familias en la comunidad educativa y social de Sevilla por garantizar el acceso a una educación que facilite la inserción en el mercado de trabajo.
Los manifestantes instan a la Junta de Andalucía a escuchar sus demandas y asegurar la continuidad de esta enseñanza, considerada fundamental para el futuro de los jóvenes con necesidades educativas especiales.




