La jornada, que coincidió con un domingo, atrajo a una multitud que vivió escenas de peligro y también de bonitas carreras. Según el primer parte de heridos, se registraron nueve atenciones, una de ellas por cornada y el resto por contusiones. Los toros gaditanos provocaron numerosos golpes y trompicones en las calles de Pamplona, con un momento de especial tensión en la bajada al callejón.
La manada salió compacta de Santo Domingo, pero pronto dos toros colorados, guiados por un manso, abrieron hueco. La subida de la cuesta permitió a los corredores situarse delante de los astados, disfrutando de carreras largas en la Plaza Consistorial.
Los toros entraron en Mercaderes por el lado derecho, limpiando la zona donde el sábado se produjo una cornada. Uno de los animales resbaló, pero recuperó rápidamente el ritmo. Superaron la curva hacia Estafeta con facilidad, donde los astados mantuvieron un ritmo constante que posibilitó carreras más prolongadas.
En la segunda parte de Estafeta, cuatro toros se quedaron atrás tras tropezar con corredores. Un toro negro avanzó en solitario, acompañado por los mansos. En el tramo de Telefónica y la bajada al callejón, uno de los toros embistió a un grupo, causando la única herida penetrante en el codo por asta atendida en la Plaza de Toros.
La manada completó el recorrido en dos minutos y medio. Por la tarde, los toros de La Palmosilla serán lidiados por Fortes, F. Adrián y Samuel Navalón en la antepenúltima corrida de la Feria.




