La provincia de Sevilla se enfrenta a una significativa reducción de su población estudiantil, con una previsión de 53.926 alumnos menos entre 2025 y 2035. Este descenso, que afecta principalmente a las etapas de Secundaria (con 25.000 estudiantes menos) y Primaria (22.484 menos), es una consecuencia directa de la baja natalidad que afecta a toda España desde hace más de una década.
El informe, elaborado por la Fundación Ramón Areces y la Fundación Europea Sociedad y Educación, señala que la tasa de natalidad en la provincia ha caído a menos de la mitad desde 1975, situándose en cifras de fecundidad ultrabaja. Factores como el alto coste de la vivienda y la postergación de la maternidad contribuyen a esta tendencia, que no se prevé que cambie significativamente en las próximas décadas.
En contraste, el primer ciclo de Educación Infantil (0 a 3 años), que se imparte en guarderías, experimentará un aumento de matriculaciones. Se espera un incremento de 18.853 escolares en esta etapa hasta 2035, impulsado en gran medida por el plan de gratuidad puesto en marcha por la Junta de Andalucía y un leve repunte en los nacimientos.
Las etapas obligatorias como Primaria y ESO sufrirán las mayores caídas. La ESO perderá 24.941 estudiantes, mientras que Bachillerato verá reducida su matrícula en 6.179 alumnos, siendo Almería la única provincia andaluza que prevé un ligero repunte en esta última etapa.
Ante este escenario, el informe advierte de la necesidad de una profunda reorganización de los recursos materiales y humanos del sistema educativo. Mientras que las etapas iniciales requerirán expansión, las etapas superiores se enfrentarán al reto de gestionar el exceso de oferta y el posible cierre de unidades.
La Consejería de Educación de Andalucía ya ha comenzado a implementar medidas, como la reducción de la ratio de alumnos por aula en Infantil de tres años para el curso 2026/27, con la creación de 30 nuevas unidades en la provincia de Sevilla. Esta medida busca no solo adaptarse a la bajada de natalidad, sino también ofrecer una atención más individualizada.




