La posibilidad de que el Sevilla FC aprovechara el escaparate del Mundial para facilitar la venta de sus jugadores suizos, Rubén Vargas y Djibril Sow, se desvanece ante las circunstancias actuales. El club andaluz, que atraviesa una delicada situación económica, confiaba en estos traspasos para reforzar sus finanzas durante el próximo mercado de invierno.
Rubén Vargas, que llegaba como una de las grandes esperanzas para potenciar una posible venta, ha sido una de las decepciones de la temporada. Las lesiones le han impedido tener continuidad, sufriendo una recaída en enero que le ha mantenido alejado de su mejor nivel. Desde su regreso en marzo, solo ha sumado dos asistencias y no ha recuperado el rendimiento mostrado en la primera parte de la campaña o la anterior.
Las molestias físicas del extremo de 27 años también han afectado su participación con la selección suiza. Vargas tuvo que retirarse de un entrenamiento y fue reservado para el último partido preparatorio contra Australia. Aunque el seleccionador Murat Yakin confía en su importancia, su estado físico actual, descrito como 'entre algodones', genera dudas sobre su óptimo rendimiento en el inminente Mundial.
Por su parte, Djibril Sow también ha visto reducido su protagonismo. A pesar de firmar su mejor temporada en cifras con cinco goles y cuatro asistencias, ha comenzado los últimos amistosos desde el banquillo. La posible apuesta de Suiza por un sistema 3-4-3, con Granit Xhaka y Remo Freuler como centrocampistas titulares, apunta a un rol secundario para el jugador sevillista en el torneo.
Esta situación representa un contratiempo significativo para el Sevilla FC. La incertidumbre sobre el estado físico de Vargas y el rol incierto de Sow complican el objetivo de generar ingresos a través de sus ventas, un aspecto crucial para la economía del club en la presente temporada.




