A pesar de la intensa granizada que cayó en las inmediaciones del Ramón Sánchez-Pizjuán poco antes de la llegada del equipo, los seguidores blanquirrojos se congregaron para dar la bienvenida a sus jugadores. La recepción, aunque más contenida que en otras ocasiones, estuvo marcada por el entusiasmo de los hinchas.
Un considerable dispositivo de seguridad, implementado tanto por el club como por las fuerzas policiales, acompañó la llegada del autobús. Estas medidas, junto con las inclemencias meteorológicas, no impidieron que la afición mostrara su apoyo incondicional al equipo en un momento tan importante.
El encuentro contra el RCD Espanyol es considerado trascendental en la lucha por la permanencia en la categoría, un factor que añade presión y expectación al ambiente. La importancia del partido se ve acentuada por los resultados de otros encuentros relevantes en la jornada.



