El ambiente en el Ramón Sánchez-Pizjuán fue de total entrega por parte de la hinchada sevillista, que llenó el estadio para alentar a su equipo en un partido fundamental para sus aspiraciones de permanencia en la categoría. La jornada del sábado 9 de mayo estuvo marcada por la pasión de los seguidores.
Previo al pitido inicial, los aficionados de Biris Norte desplegaron un impresionante tifo que cubría una de las gradas, con un mensaje claro y contundente. Este gesto buscaba reflejar la situación actual del club y la determinación de la afición ante los desafíos deportivos.
“"Ni retirada ni rendición"
La frase, que se ha convertido en un lema para los seguidores, resonó en todo el estadio, creando una atmósfera de unidad y compromiso. El apoyo de la hinchada fue un factor clave para motivar a los jugadores en este trascendental choque liguero.



