El servicio municipal de eliminación de grafitis en fachadas y espacios públicos de Sevilla ha permitido actuar en unas 27.000 calles y plazas, con alrededor de 7.000 trabajos de limpieza realizados hasta la fecha. El alcalde, José Luis Sanz, ha destacado el objetivo de mantener un paisaje urbano "más limpio y cuidado" para residentes y visitantes.
El distrito con mayor incidencia de pintadas es el Casco Antiguo, seguido por Macarena, Norte, Sur y Triana. En el extremo opuesto se encuentran Los Remedios, Nervión, Bellavista-La Palmera, Cerro-Amate, San Pablo-Santa Justa y Este-Alcosa-Torreblanca.
El Consistorio considera que estas actuaciones son cruciales para la estética urbana, ya que las pintadas deslucen muros, edificios, calles y plazas. El personal especializado utiliza técnicas y productos que eliminan las pintadas sin dañar las superficies, aplicando también tratamientos de protección preventiva.
El servicio cuenta con un presupuesto inicial de 2,6 millones de euros, prorrogable por dos años más. Participan 27 trabajadores, distribuidos en diez equipos móviles, de los cuales 18 tienen diversidad funcional. Disponen de diez furgones eléctricos equipados con sistemas autónomos de hidrolimpieza y dos vehículos de inspección, diseñados para minimizar el ruido.
Se utiliza una aplicación informática para gestionar avisos y incidencias ciudadanas, y las actuaciones se programan para reducir molestias. Los productos empleados son respetuosos con el medio ambiente. La eliminación de pintadas en inmuebles particulares requiere el consentimiento de los propietarios y se coordina con Lipasam.




