Las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan un aumento significativo en la mortalidad por accidentes de tráfico en Andalucía. Si en 2018 la proporción de fallecidos era de 3,152 por cada 100.000 habitantes, en 2024 esta cifra se elevó a 4,472, lo que representa un incremento de casi el 30%.
Este incremento no ha sido lineal, sino que ha presentado "picos de sierra", con variaciones anuales. Tras un descenso en 2020 debido a la pandemia, la tasa volvió a ascender en los años siguientes, alcanzando su punto álgido en 2024 con el citado porcentaje. Datos más recientes de la Dirección General de Tráfico (DGT) para 2025 confirman esta tendencia alcista, registrando 224 fallecidos en vías interurbanas andaluzas, lo que equivale a casi un muerto cada dos días. El 70% de estos siniestros ocurrieron en vías secundarias, con especial incidencia en la provincia de Granada.
A pesar de un ligero retroceso en el número total de fallecidos en España en 2025 respecto a 2024, la tendencia general en Andalucía sigue siendo preocupante. La salida de vía es el tipo de siniestro que más víctimas se cobra (43%), seguida de las colisiones frontales (21%). Las vías sin desdoblar, es decir, las carreteras secundarias, se confirman como las más peligrosas, concentrando tres de cada cuatro fallecidos.
En el balance de seguridad vial de 2025, la DGT precisó que, desde 2016, la siniestralidad en carretera en Andalucía ha aumentado un 20,43%. La comunidad autónoma fue la que registró más accidentes con víctimas mortales en 2025, representando el 20% del total nacional. Datos aún más recientes, del 1 de enero al 20 de julio de 2026, indican cien siniestros mortales en Andalucía, con 121 víctimas, aunque con una reducción respecto al mismo periodo del año anterior.
Por provincias, Málaga es la que peor cifra presenta en lo que va de 2026, con 22 fallecidos, seguida de Sevilla (21). Otras provincias como Granada han experimentado una drástica reducción en comparación con el año anterior. A pesar de las cifras, se registraron tres fines de semana sin accidentes mortales en las carreteras andaluzas durante julio, una buena noticia en medio de las estadísticas negativas.
El objetivo de reducir a la mitad las muertes y lesiones por accidentes de tráfico para 2030, marcado por la ONU y la Estrategia de Seguridad Vial española, se presenta como un reto muy complicado. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha insistido en la necesidad de aprobar sin dilaciones la proposición de ley que reduce la tasa máxima de alcohol permitida para conducir. Por su parte, el director general de Tráfico, Pere Navarro, destacó la incorporación progresiva de radares con ruedas para mejorar la seguridad en zonas de obras y abordó la cuestión de los ciclistas urbanos y el uso de cascos.




