Raphael, nacido en Linares en 1943, se prepara para una serie de actuaciones en Andalucía que demuestran su vocación inquebrantable por la música. El icónico artista visitará Sevilla el 18 de junio en el Icónica Santalucía Sevilla Fest, seguido de conciertos en Jerez el 4 de julio en el Tio Pepe Festival, Almería el 19 de septiembre, Málaga el 28 de noviembre y Granada el 12 de diciembre.
Con más de seis décadas de carrera, Raphael describe su relación con el escenario como una transición de los nervios iniciales a una serenidad forjada por la experiencia. "Salgo con respeto, por supuesto, porque el escenario siempre impone, pero también con la tranquilidad que da la experiencia", comenta. Tras cada exigente actuación, su prioridad es el descanso para poder continuar ofreciendo su mejor versión.
El artista subraya la importancia de la disciplina técnica para mantener su voz a lo largo de los años, cuidando el descanso, la hidratación y evitando excesos. "Siempre he cuidado mi voz. Soy muy disciplinado", afirma. Sobre el uso del autotune, Raphael se muestra abierto, considerándolo una herramienta válida si se usa estéticamente, aunque él prefiere la naturalidad de su voz sin efectos.
Raphael destaca que la música es un lenguaje universal capaz de transmitir emoción más allá de las barreras idiomáticas. "Al público le llega la intención, la interpretación, los acordes mayores o menores... va más allá del idioma", explica. En sus colaboraciones, busca la "autenticidad" y la "honestidad artística" en otros creadores.
Las complejas experiencias de salud vividas le han enseñado a "relativizar, a ordenar prioridades y a valorar mucho más lo verdaderamente esencial", colocando la salud, la familia y la vocación en un lugar central. Esta perspectiva le permite disfrutar de cada concierto con una "serenidad especial" y ser consciente del "privilegio" de seguir dedicándose a su pasión.
“"La libertad sobre un escenario se construye muchas veces fuera de él. Detrás de cada concierto hay trabajo, método, disciplina y constancia. El talento es importante, pero no basta."
El artista insiste en que la libertad escénica se fundamenta en un riguroso trabajo previo, método y constancia. "El talento es importante, pero no basta", asegura, enfatizando la necesidad de ser "muy riguroso y metódico" para perdurar en la profesión.
La "vocación" sigue siendo el motor que impulsa a Raphael cada mañana, un entusiasmo que atribuye al público por su apoyo constante. Mirando hacia atrás, al joven de Linares, se diría: "Sigue adelante, y confía en tu instinto". Actualmente, trabaja en nuevos proyectos, incluyendo su próximo biopic en Netflix, "Aquél", del que se muestra "muy satisfecho".




