La admiración por el Sevilla Fútbol Club ha trascendido fronteras gracias a un residente de Bagdad, quien ha convertido su pasión en una fuente de esperanza y alegría para la juventud iraquí. Este seguidor ha colaborado durante años con equipos juveniles locales, brindando apoyo económico y promoviendo actividades deportivas para jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Un reciente episodio destacó su compromiso cuando, al no poder asistir a un partido entre el Sevilla y el Espanyol en el Ramón Sánchez-Pizjuán por problemas de visado, decidió destinar el dinero del viaje a una acción solidaria. Durante el descanso del encuentro, repartió camisetas del Sevilla FC entre niños huérfanos de Bagdad, compartiendo así una jornada de fútbol y convivencia.
“"Creo que el fútbol y los valores del Sevilla pueden traerles alegría y esperanza."
El compromiso de este sevillista con los jóvenes de su ciudad se materializó con la creación de la Academia Antonio Puerta en Bagdad. Esta iniciativa, nacida hace una década, busca apoyar y formar a nuevos talentos del fútbol base iraquí, inculcando valores como el esfuerzo, la humildad y la superación, que según el fundador, “representaba a la perfección Antonio Puerta”.
Además de la academia, el aficionado fundó un equipo juvenil en su vecindario, inspirado en el Sevilla Fútbol Club. Este conjunto ha logrado varios campeonatos en torneos populares de Bagdad, consolidándose como una referencia local. Su intención es que los jóvenes iraquíes encuentren en el Sevilla “un ejemplo de lucha y superación”, un mensaje que la Academia Antonio Puerta amplifica, conectando la memoria del futbolista sevillano con una nueva generación en Irak.




