La salida de Nemanja Gudelj del Sevilla Fútbol Club marca el fin de una era para el club. Su marcha deja a Joan Jordán como el único representante de aquel equipo que maravillaba bajo las órdenes de Julen Lopetegui, un equipo que competía por cotas altas y que ahora contrasta con la lucha por la permanencia.
El centrocampista catalán, aterrizado en Sevilla en 2019, ha visto reducida su participación a tan solo 166 minutos en cinco partidos esta temporada entre LaLiga y la Copa del Rey. A pesar de haber pasado numerosos técnicos por el banquillo sevillista, el jugador ha caído en el ostracismo, una situación que se agudizó tras la agresión sufrida en el Gran Derbi copero disputado en el Benito Villamarín el 17 de enero de 2022.
La llegada de Luis García Plaza al Sevilla Fútbol Club generó expectativas sobre una posible recuperación de galones para Jordán, recordando su etapa en el Deportivo Alavés. Sin embargo, la dinámica del equipo en Nervión no ha permitido al exjugador del Eibar sumar minutos significativos, a pesar de las carencias mostradas por otros compañeros.
Con un año más de contrato, Joan Jordán fue señalado en el mercado de verano al no aceptar una rebaja salarial que permitiera al club realizar inscripciones. Esta situación, similar a la de Tanguy Nianzou, refleja la difícil realidad económica del club, que contrasta con los salarios de una época pasada. El jugador, salvo por motivos económicos, parece no tener apoyos para continuar en un equipo que ha visto desmoronarse su gloria.




