La pequeña permaneció ingresada durante dos meses en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde finalmente falleció el pasado viernes. Las quemaduras afectaban aproximadamente al 60% de su cuerpo.
Según fuentes de la investigación, los hechos ocurrieron en la localidad sevillana de Bormujos. La madre alertó de las graves quemaduras de su hija y la menor fue trasladada de urgencia al hospital. El equipo médico notificó a la Policía Nacional dada la gravedad de las lesiones.
“"Si hubiese sido un accidente, solo se habría quemado una parte del cuerpo, además de que su pareja no tenía quemadura alguna."
La madre, en declaraciones a Canal Sur, ha negado que se tratase de un accidente, argumentando que las quemaduras eran extensas y que la pareja de su madre no presentaba ninguna lesión.
El Grupo de Homicidios de la Policía Nacional en Sevilla, junto con un juzgado de la capital, coordina las pesquisas para esclarecer las circunstancias exactas del suceso.




