El documento, fechado el 25 de noviembre de 2025, responde a una consulta del Ayuntamiento de Sevilla sobre la propuesta de crear el Centro de Interpretación del Recinto Amurallado de Sevilla (CIRAS) y recuperar el espacio del antiguo Corral de las Herrerías, actualmente un aparcamiento degradado.
Aunque la Academia valora la iniciativa municipal, el informe destaca deficiencias sustanciales en la planificación y el diseño arquitectónico. Esta postura coincide con los reparos planteados previamente por la Comisión Provincial de Patrimonio, lo que llevó a la gerencia de Urbanismo a considerar la necesidad de un nuevo proyecto para este importante espacio patrimonial.
“"La Academia se opone firmemente a esta solución, argumentando que fragmenta un recinto históricamente unitario y de dimensiones reducidas."
Uno de los puntos más controvertidos es la ordenación del espacio libre de las Herrerías. El anteproyecto propone dividir el área en tres sectores paralelos: un "Mirador al Muro", una "Plaza Verde" y un "Museo al Aire Libre" con cajones de hormigón. La Academia defiende, en cambio, una visión más unitaria, sugiriendo un "huerto o jardín de cítricos" que no impida la visión de la muralla, recordando que ya en tiempos de Felipe II se planteó un jardín vinculado a los Reales Alcázares.
Respecto al futuro edificio del CIRAS, el informe señala una contradicción entre su configuración interior de tres plantas y una fachada que simula solo dos alturas. Además, lamenta la ausencia de una campaña de investigación arqueológica previa, advirtiendo que los resultados de futuras excavaciones podrían obligar a modificar el proyecto. La Academia también exige accesibilidad total a las dos cámaras de la Torre de la Plata y la recuperación de su sala abovedada inferior para uso público y turístico.
Finalmente, la Academia reitera su desacuerdo con el proceso de licitación pública de 2024, argumentando que las condiciones del concurso no favorecieron la participación de profesionales cualificados ni contaron con un jurado de prestigio. El informe concluye instando a realizar los estudios arqueológicos y museográficos necesarios antes de cualquier obra definitiva y a repensar la arquitectura del CIRAS para que se alinee con la lógica histórica de las murallas islámicas.




