El suceso tuvo lugar en la plaza de toros de la Maestranza de Sevilla, cuando el cuarto toro de la tarde, de 512 kilogramos, embistió al torero, lanzándolo contra la arena y causándole serias lesiones. Aunque inicialmente solo se observó un pequeño desgarro en su vestimenta, la magnitud de la herida se hizo evidente al ser trasladado a la enfermería.
La intervención quirúrgica, que se prolongó por más de dos horas, se centró en limpiar la herida, reparar la pared rectal y el aparato esfinteriano, además de drenar las zonas postanal y retrorrectal. Los médicos describieron la lesión como una cornada de aproximadamente 10 centímetros que afectó parcialmente los músculos esfinterianos posteriores y perforó la pared posterior del recto.
“"El incidente ha sido calificado como 'muy grave'."
Este percance ha generado preocupación entre los aficionados y el entorno taurino, quienes se preguntan por el futuro de la temporada y la carrera del torero. El animal responsable de la cornada, de la ganadería Hermanos García Jiménez, mostró un comportamiento errático al inicio de la lidia.
El torero se recupera actualmente en un hospital de Sevilla, mientras el mundo del toreo sigue de cerca su evolución tras este impactante suceso en una de las ferias más importantes del calendario taurino.




