El Ayuntamiento de Granada ha dado luz verde en Junta de Gobierno Local al proyecto de urbanización del conocido como ‘Nuevo Puente Camino de Ronda’. Esta actuación pone fin a un bloqueo urbanístico de más de dos décadas y transformará un espacio actualmente sin uso en una nueva plaza pública destinada a los vecinos, con zonas ajardinadas y juegos infantiles.
El portavoz del equipo de gobierno, Jorge Saavedra, destacó que la aprobación definitiva del proyecto es un ejemplo de la "gestión urbanística rigurosa y eficiente" del equipo de gobierno para desbloquear expedientes paralizados y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
La intervención se llevará a cabo en una parcela de 1.198,68 metros cuadrados destinada a espacios libres, parte de un ámbito ordenado en 2005 que incluye otras parcelas para equipamientos y viviendas.
El proyecto contempla la creación de una plaza con espacios ajardinados para fomentar la estancia y la convivencia, incluyendo una zona de juegos infantiles y áreas de descanso. Se renovará la pavimentación, se plantará arbolado y vegetación adaptada con sistema de riego, se dotará de mobiliario urbano y se instalarán 12 puntos de luz LED de bajo consumo. El diseño también asegura itinerarios peatonales accesibles.
Además de la nueva plaza, se renovarán las infraestructuras urbanas del sector, incluyendo nuevas redes de abastecimiento, saneamiento, energía eléctrica y telecomunicaciones, el traslado del centro de transformación existente y la conexión con las redes generales, en coordinación con Emasagra y las compañías suministradoras.
El proyecto cuenta con un presupuesto base de licitación de 429.343,10 euros, será financiado por la Junta de Compensación y tiene un plazo de ejecución previsto de cuatro meses.
Saavedra señaló que se recupera un espacio pendiente de desarrollo para convertirlo en un lugar de encuentro y juego para las familias, transformando un solar sin uso en una plaza abierta, accesible y con vida.
El portavoz subrayó que la política urbanística del equipo de gobierno busca agilizar la ejecución de proyectos detenidos, como los de Villa Pineda o la Azulejera, para hacer avanzar la ciudad y mejorar los barrios.
El objetivo es seguir recuperando espacios para las personas y generar nuevos lugares de convivencia que hagan de Granada una ciudad más amable, accesible y habitable.




