El evento, que registró un lleno absoluto, permitió a la afición jiennense disfrutar de la maestría de Gregorio Moya, quien recientemente se alzó con cinco galardones en el Festival Internacional del Cante de las Minas de La Unión, incluyendo la prestigiosa Lámpara Minera. A su lado, el guitarrista granadino Paco Cortés, reconocido con el Premio Especial del Jurado en el mismo certamen por su acompañamiento.
Desde el inicio, Moya demostró su calidad interpretando malagueñas, con una voz limpia y potente que fue ganando intensidad a lo largo de la velada. Continuó con mineras, tarantos y cartageneras, palos que domina con autoridad y que le valieron el reconocimiento en La Unión. El punto álgido de la noche llegó con los cantes mineros, interpretados con gran valentía y sentimiento.
“"Su escuela se fraguó desde niño en las peñas de su localidad, y esa formación se nota en la manera de medir los tiempos y decir el cante."
La conexión de Moya con sus raíces levantinas, a pesar de su origen manchego, fue un aspecto destacado, explicado por su formación temprana en las peñas flamencas. El recital concluyó con soleares, tangos y fandangos, mostrando la versatilidad de su registro vocal.
Por su parte, Paco Cortés ofreció un acompañamiento excepcional, con un toque personal y brillante que le valió ovaciones. Su trayectoria junto a figuras destacadas del flamenco se reflejó en cada detalle de su interpretación, demostrando una sintonía perfecta con el cantaor. La velada contó con la presencia de la alcaldesa del municipio, concejales y el presidente de la Federación Provincial de Peñas Flamencas.




