La iniciativa, enmarcada en el programa 'Cada mirada merece un futuro claro', busca prevenir la exclusión social mejorando el acceso a la salud visual infantil. Los niños, derivados por entidades como Save the Children y la Fundación Secretariado Gitano, fueron atendidos en el Centro de Recursos Educativos Luis Braille de la ONCE.
Las revisiones incluyeron pruebas optométricas para detectar problemas de refracción y exploraciones oftalmológicas para identificar patologías visuales que pudieran afectar al desarrollo y aprendizaje de los menores.
El dispositivo sanitario contó con un equipo de profesionales de la Fundación Barraquer, oftalmólogos del Centro de Oftalmología Barraquer, optometristas de General Óptica y personal de apoyo y voluntariado.
“"La necesidad de acercar la atención visual especializada a menores que pueden encontrar más barreras para acceder a este tipo de revisiones."
“"Pretendemos que la salud visual llegue también a quienes más dificultades pueden tener para acceder a una revisión completa."




