Documentos desclasificados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos revelan que un genetista de Harvard propuso a Jeffrey Epstein establecer un centro de biotecnología en Sevilla para estudiar los secretos genéticos de las personas mayores de 110 años. La iniciativa, liderada por la empresa Androcyte LLC, buscaba financiación pública española que finalmente no se materializó debido a la crisis económica.
El plan, gestado en 2011, preveía la recogida de muestras biológicas en el sur de Europa. Tras el bloqueo de las subvenciones y préstamos comprometidos por el Gobierno español, los promotores del proyecto contactaron con Epstein en 2014. Sin embargo, el magnate rechazó la inversión al considerar que no reportaría un beneficio económico inmediato, calificando la propuesta como una subvención para investigación y no una inversión con fines de lucro.
La empresa llegó a invertir unos 30.000 dólares (aproximadamente 26.154 euros) en la creación de su filial española y en la negociación con las autoridades. A pesar de que se dio luz verde verbal a la operación, la recesión económica impidió la concesión de las ayudas públicas, frenando el aterrizaje de Androcyte LLC en el Parque Científico y Tecnológico Cartuja.
El genetista George Church, considerado uno de los padres de la genómica moderna, intentó sin éxito convencer a Epstein, quien por su parte estaba más interesado en investigaciones sobre medicina regenerativa y longevidad aplicadas a sí mismo. La negativa final del financiero enterró definitivamente el proyecto del laboratorio andaluz.




