La dificultad para adquirir una vivienda en Sevilla capital ha impulsado un éxodo de jóvenes hacia Entrenúcleos, una zona en plena expansión en Dos Hermanas. Este fenómeno responde a la búsqueda de propiedades más amplias, con zonas comunes y a precios más asequibles, características que escasean en el mercado sevillano.
Lo que en su día fue una promesa urbanística, con grandes avenidas vacías, es hoy un área vibrante con grúas, urbanizaciones recién entregadas y una intensa actividad comercial. El mercado inmobiliario de Entrenúcleos se ha convertido en uno de los más dinámicos del área metropolitana de Sevilla, atrayendo a un perfil de comprador de clase media.
Los precios en la zona han experimentado un notable incremento. Según un estudio de Foro Consultores Inmobiliarios, el coste medio de la vivienda nueva libre plurifamiliar ha pasado de 149.000 euros en 2019 a casi 240.000 euros en 2026, lo que representa una subida superior al 60%. Solo en el último año, el aumento ha sido del 11,7%, situando el metro cuadrado en torno a los 2.200 euros.
“"Los primeros compradores de Entrenúcleos lo hicieron a un precio muy económico porque aquello era una apuesta de futuro. Veníamos de la crisis inmobiliaria y había muchísimo suelo por desarrollar. El comprador asumía un riesgo porque no sabía cómo evolucionaría la zona."
La pandemia actuó como catalizador de este crecimiento, al aumentar la demanda de viviendas con más espacio, terrazas y zonas verdes. Entrenúcleos ofreció promociones con piscinas, pistas de pádel, gimnasios y áreas ajardinadas, con una relación calidad-precio difícil de igualar en Sevilla capital.
Actualmente, la zona cuenta con 19 promociones en comercialización y más de 3.200 viviendas, aunque el stock se reduce rápidamente debido al alto ritmo de ventas. La buena comunicación con la SE-30 y la SE-40, la proximidad a la estación de Cercanías y a las universidades Pablo de Olavide y Loyola, son factores clave de su éxito.
A pesar de su rápido crecimiento, los vecinos de Entrenúcleos demandan más servicios públicos, como colegios, centros sanitarios y mayor seguridad, para absorber el aumento demográfico. La zona, que en un principio fue vista como una ciudad dormitorio, se ha transformado en un barrio consolidado con actividad cotidiana y una oferta creciente de comercios y servicios.




