El reciente calor que ha llegado a Andalucía marca el fin de la temporada de lluvias y el inicio de un periodo estival prometedor para los embalses de la región. El año hidrológico, que concluye el 30 de septiembre, ha sido excepcionalmente bueno para las reservas hídricas andaluzas.
Cinco provincias andaluzas -Málaga (96%), Cádiz (90%), Huelva (91%), Jaén (90%) y Córdoba (90%)- superan el 90% de sus reservas. Les siguen de cerca Sevilla (86%) y Granada (80%), según datos oficiales. La nota discordante la pone la provincia de Almería, cuyas reservas apenas alcanzan el 12,2%, a pesar de haber registrado un año pluviométrico por encima de la media histórica en algunas de sus estaciones.
Los tres principales embalses de la comunidad autónoma reflejan esta excelente situación. El pantano de Iznájar, el de mayor capacidad, se sitúa por encima del 88%, un nivel no visto desde 2013. El embalse de Guadalcacín, en Cádiz, alcanza el 93%, un estado similar al de marzo de 2013. Por su parte, la presa de El Tranco de la Sierra de Cazorla, que había sufrido sequías en la última década, roza ahora el 93%, un notable contraste con el menos del 50% registrado hace un año.
Las previsiones meteorológicas apuntan a un refuerzo de la dorsal subtropical, lo que mantendrá las altas temperaturas la próxima semana. Sin embargo, la buena noticia es que los embalses andaluces afrontan este adelanto del verano en su mejor momento.




