Un reciente análisis del Banco de España subraya la dificultad de acceso a la propiedad inmobiliaria en Sevilla, donde se requieren más de siete años de ingresos netos para adquirir una casa. Esta cifra se sitúa por encima de la media nacional.
La imposibilidad de acceder a la compra impulsa significativamente la demanda en el mercado de alquiler. Sin embargo, la situación para los inquilinos también es complicada, con casi la mitad enfrentando un esfuerzo económico considerado excesivo.
“"Los jóvenes destinan hasta el 44,5% de sus ingresos al pago del alquiler."
Este panorama de tensión en el mercado de la vivienda se ve agravado por varios factores: salarios que no evolucionan al mismo ritmo, una oferta limitada de nuevas construcciones y la creciente presión ejercida por la proliferación de pisos destinados al alquiler turístico.




