El ambiente festivo de la Feria de Sevilla, que ha estado marcado por un calor inusual para la época, comenzará a experimentar un alivio térmico. Tras varios días con temperaturas propias del inicio del verano, se espera un descenso gradual que hará más llevaderas las jornadas, especialmente durante las horas centrales del día.
Para el jueves, las máximas aún alcanzarán los 30 grados, con mínimas de 14 grados y sin sensación de humedad. Sin embargo, el cambio más notable se percibirá el viernes, cuando las temperaturas máximas no superarán los 26 grados, manteniendo las mínimas en 14 grados, lo que augura una noche más fresca en el Real.
“"La Agencia Estatal de Meteorología estima una probabilidad de precipitaciones del 30% desde el viernes."
La atención se centra en el sábado, día en que los pronósticos indican un aumento de la inestabilidad y la posibilidad de lluvias. Aunque la intensidad y el momento exacto de las precipitaciones aún son inciertos, no se descarta que puedan afectar a algunos de los eventos programados. Por ello, se recomienda estar atento a las actualizaciones meteorológicas y, quizás, tener un paraguas a mano.
La Feria dio comienzo oficialmente en la medianoche del lunes con el tradicional encendido del alumbrado, iluminando el Real con miles de bombillas. Las primeras jornadas estuvieron caracterizadas por temperaturas elevadas, con máximas que rondaron los 32ºC durante el martes, en un ambiente casi veraniego.




