El espectáculo, titulado Paraíso perdido, se enmarca en el 21º Festival Flamenco de la capital británica y propone un viaje sonoro y plástico inspirado en el Barroco y la Sevilla del siglo XVII.
Fahmi Alqai, músico sevillano, expresó su entusiasmo por actuar en un lugar tan emblemático, comentando que "en Londres hemos ido a las joyas de la corona". La iniciativa surgió a petición del propio festival y del Instituto Cervantes.
Patricia Guerrero, actual directora del Ballet Flamenco de Andalucía, destacó la conexión especial que se crea al bailar frente a una obra de arte. "La pintura es algo que me llena de inspiración", afirmó, señalando que este proyecto encaja "muy bien con los espacios museísticos".
El dúo, que ya ha colaborado en proyectos anteriores, incluido el Museo del Prado, considera que la música y la pintura son artes complementarias. "Si está bien hecho, si hay un buen concepto detrás y los elementos son óptimos, me parece una idea interesante siempre", apuntó Alqai.
Paraíso perdido, estrenado en la pasada Bienal de Flamenco de Sevilla, explora la tradición de la danza barroca española y su evolución. El formato presentado en Londres ha sido adaptado al espacio y las circunstancias específicas de la galería.
Guerrero describió el montaje como "diferente desde su origen", al ser un dúo de viola de gamba y baile flamenco, enriquecido ahora por la profundidad y verdad de la obra de Zurbarán.
La propuesta viaja a la Sevilla del siglo XVII, explorando danzas como las folías, los canarios, las chaconas y la zarabanda, que fascinaron y escandalizaron a las clases altas, conectando culturas y contrastes.
La velada en la National Gallery incluirá una conferencia de Alicia Navarro sobre las danzas transatlánticas y sus contrastes barrocos, culminando con una chacona donde el flamenco se estiliza y la música adquiere un carácter exuberante.
Alqai describió su conexión con Guerrero como un "flechazo" que le cambió el camino, calificándola de "gran artista" y sintiéndola como "parte de mi familia". La bailaora, a su vez, se considera "un poco barroca" gracias a él, explorando nuevos lenguajes artísticos.
El músico, conocido por su trabajo en Accademia del Piacere, recordó su afinidad temprana con el flamenco a través de artistas como Camarón y Paco de Lucía, integrándolo naturalmente en su discurso artístico.
Guerrero destacó la labor del director del Flamenco Festival, Miguel Marín, en la creación de una afición en Londres, que espera con emoción la cita anual con el flamenco, llenando teatros como el Sadler’s Wells.




