El verano se acerca a su ecuador sin que las medusas hayan afectado a los bañistas en las playas de Málaga. Los expertos, como Jesús Bellido, biólogo del Aula del Mar, se muestran optimistas y aseguran que no se prevé un mes complicado en agosto. La ausencia de grandes enjambres cerca del litoral, incluso con vientos de levante que suelen atraerlas, invita a pensar en un escenario tranquilo.
Francisco Franco, director de la Cátedra Ciencias del Litoral Costa del Sol, explica que, aunque hay muchas medusas en alta mar, las corrientes del Mar de Alborán están bloqueando su entrada a la costa. Estos animales se desplazan con las mareas, y su llegada a las playas depende del estado de las corrientes, marcadas este año por el "chorro Atlántico" que forma dos giros principales frente a Calaburras (entre Fuengirola y Mijas) y en la zona de Motril.
Estos giros actúan como remolinos de agua que mantienen a las medusas, especialmente a la especie Pelagia Noctiluca, lejos de las playas. Solo cuando estos remolinos se desdibujan, los invertebrados tienen posibilidades de alcanzar la costa. Actualmente, ambos giros están bien establecidos, impidiendo la llegada de grandes bancos de medusas desde el inicio del verano.
Franco señala que estos giros oceánicos suelen abrirse tras primaveras lluviosas, pero este año, a pesar de un invierno húmedo, la primavera fue seca. Esto ha contribuido a que los giros permanezcan cerrados, permitiendo un verano sin la habitual presencia de medusas. Un cambio en las condiciones meteorológicas, como la llegada de frentes de borrascas, podría alterar esta situación, aunque se considera poco probable en agosto.
Una vez superada la barrera de las corrientes, los vientos juegan un papel en el acercamiento o alejamiento de las medusas de la orilla. Bellido recuerda que la presencia de medusas en las playas malagueñas ha sido escasa en los últimos años, con episodios esporádicos y no continuados, a diferencia del año 2018, que fue el peor escenario registrado.
Para el seguimiento de medusas en la Costa del Sol, la aplicación Infomedusas del Aula del Mar no está activa este año. El relevo lo ha tomado Oceanaria, una herramienta desarrollada por el grupo de investigación I+D Edanya y la Cátedra de Ciencias del Litoral de la UMA, que utiliza inteligencia artificial para predecir la llegada de medusas a las playas de la provincia con cinco días de antelación. Las posibilidades actuales no superan el 20%.




