La intervención, que cuenta con una inversión de 600.000 euros, permitirá habilitar cerca de 60 plazas de estacionamiento. Los trabajos han incluido la demolición de las antiguas instalaciones y la retirada de amianto, contribuyendo así al plan municipal de eliminación de este material en el municipio.
El nuevo espacio abarca una superficie de 1.700 metros cuadrados y contempla mejoras en la accesibilidad y la reordenación del tráfico en las calles Montellano y Curro Guillén. Esta actuación se enmarca en una estrategia más amplia de movilidad que incluye otros proyectos en barriadas como La Harinera, Almocábar y San Cristóbal.
Además, el consistorio trabaja en la creación de un aparcamiento junto a la estación de tren en terrenos cedidos por Adif, que contará con 207 plazas. Otras zonas como la calle Prado y el Campo del Nene ya disponen de equipamientos similares, mientras se proyecta un gran parking subterráneo en el antiguo cuartel de La Concepción.




