El Ayuntamiento de Vícar, a través de su alcalde Antonio Bonilla, ha presentado una propuesta para albergar provisionalmente a los agentes de la Guardia Civil destinados en el cuartel de Roquetas de Mar. Esta oferta surge ante el inminente cierre de las instalaciones roqueteras y la falta de un destino definitivo para cerca de 200 agentes y sus familias.
La propuesta consiste en utilizar las dependencias de la Casa de la Juventud y el Deporte de Vícar como cuartel provisional, mientras se materializa la construcción del nuevo acuartelamiento proyectado en el municipio, cuya finalización se estima para 2029. El alcalde Bonilla ha expresado su deseo de no ver cerrados cuarteles, pero ante la posibilidad, ofrece esta solución temporal.
Esta iniciativa se ha abordado tras varias sesiones extraordinarias del Pleno Municipal de Vícar, centradas en la seguridad local. El Consistorio considera que este ofrecimiento reafirma el compromiso del alcalde con la mejora de la seguridad en el municipio.
Adicionalmente, el alcalde planteará a la FAMP la ampliación de la Participación de los Tributos de la Comunidad Autónoma para destinar fondos al aumento de la plantilla de la Policía Local. El Pleno ya ha aprobado incrementar esta plantilla en cuatro agentes anuales, sumándose a los siete nuevos que se incorporarán próximamente. También se solicitará al Gobierno de la Nación un refuerzo de la dotación de Guardia Civil para la comarca del Poniente, como actuación complementaria al refuerzo municipal.
Antonio Bonilla ha subrayado la seguridad ciudadana como prioridad política, abogando por soluciones concretas, aumento de recursos y colaboración interadministrativa. En este sentido, también se presentará una petición a la Unión Europea para destinar más recursos al control de la frontera sur, clave en la lucha contra el narcotráfico.




