La formación ha calificado el incidente, ocurrido en la sesión plenaria del pasado lunes 20 de abril, como un "espectáculo cargado de odio y xenofobia" dirigido hacia el colectivo de personas inmigrantes. La controversia surgió a raíz de una moción presentada por Vox, que instaba al Ayuntamiento a no renovar el contrato con el Ejido Hotel para el alojamiento de inmigrantes.
Según Izquierda Unida, la propuesta de Vox se basó en un discurso alarmista que buscaba criminalizar deliberadamente a personas en una situación de extrema vulnerabilidad. Un portavoz de la formación ha señalado que se trata de solicitantes de asilo que cumplen estrictamente con la legalidad, esperando la resolución de sus expedientes de protección internacional.
“"Utilizar su situación para agitar el miedo es una irresponsabilidad política mayúscula."
Para Izquierda Unida, este tipo de intervenciones solo buscan fracturar la convivencia social en El Ejido, fomentando el rechazo hacia la población extranjera, especialmente la de origen africano. La formación ha respaldado la decisión del Grupo Municipal del PSOE de abandonar el pleno, calificando la situación como un "circo".
Asimismo, Izquierda Unida ha condenado la "complicidad" del equipo de gobierno del Partido Popular, al permitir que el salón de plenos se convirtiera en un altavoz para discursos que, según la formación, rozan los delitos de odio. Han denunciado el uso partidista de las instituciones para atacar derechos humanos fundamentales bajo una retórica excluyente.
Frente a las estrategias de bloqueo institucional y las trabas administrativas que generan mayor desprotección, Izquierda Unida reafirma que la política migratoria debe sustentarse en el reconocimiento de derechos, la integración efectiva y la igualdad de trato. Un portavoz ha enfatizado la importancia de que las instituciones locales trabajen para mejorar la vida de todos los ciudadanos, sin distinción de origen, para evitar que El Ejido sea noticia por racismo institucional.




