El grupo de investigación Mobilenet de la UMA está configurando la próxima generación de tecnologías de red, enfocándose en aplicaciones prácticas para la movilidad. Este equipo multidisciplinar, compuesto por más de treinta expertos, busca definir los estándares de comunicación para el futuro, yendo más allá del 5G y 6G.
La capacidad de reacción en tiempo real es crucial en movilidad. La tecnología en desarrollo permitiría que un vehículo advierta a otros cercanos sobre una colisión inminente, facilitando la evasión del choque, según explicó a EFE la catedrática Raquel Barco, del Departamento de Ingeniería de Comunicaciones de la UMA.
Además, los ingenieros de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicación trabajan en sistemas que permitirán a los dispositivos móviles conectarse de forma inteligente, incluso a satélites cercanos si las redes terrestres no están disponibles. Estas investigaciones, que parecen sacadas de la ciencia ficción, se llevan a cabo en el ‘Málaga Satellite Center’, el primer laboratorio europeo de investigación y validación de comunicación móvil por satélite.
Este centro, inaugurado en octubre de 2025 en el campus universitario, es fruto de una alianza estratégica con Vodafone, que aporta la infraestructura, y AST SpaceMobile, proveedor de tecnología espacial. La Agencia Espacial Española (AES) cofinancia el proyecto, mientras que la UMA aporta el espacio y el talento investigador.
Actualmente, el equipo se centra en el ‘Proyecto Saturno’, basado en redes no terrestres (NTN). El objetivo es que los teléfonos móviles comerciales puedan conectarse vía satélite, garantizando cobertura incluso en zonas sin señal o durante emergencias como apagones eléctricos o inundaciones.
Las NTN extienden la conectividad a áreas remotas, océanos y aeronaves donde las torres tradicionales son inviables. La necesidad de alternativas a los repetidores terrestres se ha evidenciado ante caídas de red eléctrica o daños en infraestructuras durante recientes desastres naturales.
Para asegurar transiciones fluidas entre cobertura terrestre y espacial, se trabajan redes híbridas que conectan satélites de órbita baja (LEO) con redes 4G y 5G. El proyecto también explora el uso de plataformas de gran altitud (HAPS) y drones para una cobertura global ininterrumpida.
Los objetivos incluyen fomentar estándares globales 3GPP para telecomunicaciones espaciales, reducir interferencias, validar software y automatizar la gestión de red. El equipo de la UMA tiene una larga trayectoria, habiendo trabajado en IA para gestión de redes móviles desde hace más de 25 años, colaborando con empresas como Nokia y Ericsson.




