El presidente de la RFEF, Rafael Louzán, anunció este domingo que el encuentro no se disputará en Ceuta como estaba planeado. La decisión se debe a que la Policía Nacional "lo desaconseja" por la "situación excepcional" que atraviesa la ciudad autónoma a causa de la crisis migratoria.
Louzán, que se encontraba en Málaga, indicó que "probablemente" el partido se jugará en Madrid. La recomendación de la Policía se basó en un informe remitido el viernes a la Real Federación Española de Fútbol, alertando sobre la "presión migratoria existente".
“"La Policía Nacional desaconseja el partido por la situación excepcional que atraviesa la ciudad autónoma debido a la presión migratoria existente."




