Durante una entrevista en Onda Cero Antequera, Ana Caballero, Gonzalo Parejo y Juan Antonio Arrabal compartieron sus vivencias personales, resaltando la relevancia de visibilizar esta enfermedad que afecta predominantemente a hombres —cerca del 80% de los casos— y cuya progresión es única en cada individuo.
“"El Parkinson sigue teniendo mucho tabú. No se muere de Parkinson, se muere con Parkinson."
Caballero subrayó que la enfermedad no está ligada exclusivamente a la vejez, enviando un mensaje de esperanza y normalización. Por su parte, Gonzalo Parejo relató su diagnóstico en 2016, tras años de síntomas previos, evidenciando la dificultad de una detección temprana y la importancia de iniciar el tratamiento a tiempo para ralentizar su avance.
“"Puede haber personas que lo padezcan y no lo sepan."
Parejo también abordó el impacto del diagnóstico en la vida personal y laboral, que a menudo exige una reevaluación del futuro. No obstante, insistió en que “la vida sigue”, destacando el rol crucial de las asociaciones como espacios de apoyo, terapia y convivencia. En sintonía, Juan Antonio Arrabal mencionó la microescritura como uno de sus primeros síntomas, una señal común del Parkinson. A partir de su experiencia, defendió la práctica de ejercicio físico adaptado como una herramienta esencial para mantener la calidad de vida.
“"El deporte ayuda a conservar la movilidad, la coordinación y la autonomía."
Los tres coincidieron en la relevancia de mantenerse activos, tanto física como socialmente, y de participar en terapias como logopedia, musicoterapia o taichí, ofrecidas por la asociación. Además, anunciaron el cuarto Encuentro Provincial de Parkinson de Málaga, que se celebrará del 17 al 19 de abril en el CEULAJ de Mollina. Este evento congregará a asociaciones de toda la provincia y ofrecerá talleres, conferencias y actividades para pacientes, familiares y cuidadores, cuyo papel consideran “esencial”.
La asociación, con sede en la calle Toronjo de Antequera, invita a todas las personas afectadas o interesadas a informarse y participar, enfatizando que “la detección precoz y el tratamiento a tiempo pueden marcar la diferencia”.




