“"Cada vez nuestra sanidad pública es más precaria. Pedimos que pare la privatización y que, en definitiva, se revierta este destrozo. Además, de que en un plazo máximo de 5 años se vayan revirtiendo los conciertos con las clínicas privadas, que se se ajuste a la ley los tiempos de espera, tanto para atención primaria que se marca en 48 horas o para pruebas diagnósticas 120 días o para citas con especialistas o intervención quirúrgica que se se reduzcan esos tiempos, las listas de espera están matando a la población sin llegar a ser atendida."
Miles de malagueños exigen mejoras en la sanidad pública y el fin de la privatización
Una multitud de 3.800 personas, entre pacientes y profesionales, se movilizó en Málaga contra las listas de espera y la precariedad del sistema sanitario.
Por Redacción La Voz de Andalucía
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Manifestación en defensa de la sanidad pública en Málaga.
Cerca de 3.800 personas, según datos de la Subdelegación del Gobierno, se congregaron este domingo en las calles de Málaga, convocadas por Marea Blanca, para exigir una sanidad pública de calidad y denunciar la creciente privatización y las interminables listas de espera.
Bajo el lema "la Sanidad no se vende, se defiende", la manifestación reunió a ciudadanos, pacientes y profesionales sanitarios que reclamaron mejoras urgentes en el sistema de salud andaluz. Las principales quejas se centraron en la precariedad, la privatización y la necesidad de reducir los tiempos de espera para consultas, pruebas diagnósticas y cirugías.
El recorrido de la marcha abarcó puntos emblemáticos de Málaga como la Plaza de la Marina, Muelle Heredia, Alameda de Colón y Larios, culminando en la Plaza de la Constitución con la lectura de un manifiesto. Además de Marea Blanca, estuvieron presentes sindicatos y partidos políticos de la oposición, como el PSOE, Por Andalucía (IU) y Adelante Andalucía.
Entre los testimonios recogidos, Miguel Frías compartió la dolorosa experiencia de perder a su padre por cáncer tras meses de espera para diagnósticos y tratamientos. "No se entiende que se juegue con la salud de la población", lamentó. Adela Sánchez, por su parte, denunció la "muerte de la Sanidad Pública" y relató la espera de siete meses de su marido para una operación urgente de aneurisma. Ramón López, de 74 años y en silla de ruedas, criticó haber tenido que pagar una resonancia magnética y curarse una lesión de rodilla por su cuenta ante la falta de atención.
La presencia de profesionales sanitarios fue notable. Ana Luque, una joven enfermera, denunció los "contratos precarios" y la "privatización" que se manifiesta en la oferta de operaciones en hospitales privados antes que en los públicos. Ángeles Arribas, médica de cabecera jubilada, abogó por una gestión pública exclusiva y una dotación presupuestaria adecuada, lamentando el "desmantelamiento de la sanidad" y la atención primaria. Maribel, auxiliar de enfermería, expresó su decepción por el rumbo de la sanidad, señalando que los largos tiempos de espera para diagnósticos y derivaciones afectan gravemente a los pacientes con patologías crónicas.



