Los dos leones de bronce, ubicados en la entrada del Puerto de Málaga, se han convertido en un popular punto de fotografía para turistas y locales desde su instalación. Sin embargo, la práctica de subirse a las esculturas o colocar niños sobre ellas ha llevado a la Autoridad Portuaria a tomar medidas.
A pesar de la presencia de carteles, se observa que los visitantes continúan interactuando de forma inadecuada con las obras. La señal, instalada tras la inauguración del conjunto escultórico 'Las columnas del mar' del artista Ginés Serrán, recuerda en español y en inglés que está “prohibido subirse a las esculturas” mediante un pictograma.
La restricción se amplía a sentarse o apoyarse en las piezas para prevenir su deterioro. El aviso también detalla que cualquier daño o accidente derivado del incumplimiento será responsabilidad exclusiva de la persona implicada o su tutor legal, quienes deberán asumir los costes de reparación y las posibles consecuencias legales. El valor estimado de las esculturas, cedidas por su autor, asciende a unos tres millones de euros.
Esta medida sigue a acciones similares adoptadas por otras instituciones malagueñas para proteger el patrimonio. El pasado mes de mayo, el Obispado instaló vallas en la Catedral de Málaga para evitar que los visitantes se apoyaran en las cadenas del Patio de los Naranjos, tras detectar pequeños desplazamientos en las columnas.




