La iniciativa surge como respuesta a los incidentes de contaminación que obligaron a cerrar playas de la Costa del Sol durante el verano. La nueva comisión incluirá representantes de municipios como Málaga, Benalmádena, Torremolinos, Marbella, Mijas y Fuengirola, además de funcionarios del gobierno regional.
Con reuniones bimestrales, este grupo de trabajo se encargará de supervisar la calidad del agua, investigar las causas de la contaminación y optimizar la respuesta ante futuras afectaciones. El objetivo es abordar el problema desde su origen, reconociendo la necesidad de mejorar la infraestructura de saneamiento y tratamiento de aguas residuales.
El verano pasado, pruebas detectaron niveles elevados de Escherichia coli (E.coli), una bacteria asociada a la contaminación fecal, lo que llevó al cierre de varias playas. La Junta de Andalucía ha señalado que ya se realizan inspecciones regulares, pero la nueva comisión busca una acción más proactiva.
Se están planificando 75 proyectos de saneamiento y tratamiento de aguas en la provincia de Málaga, incluyendo un plan de 1.300 millones de euros para mejorar la red de alcantarillado de la Costa del Sol. Estos esfuerzos responden a la creciente presión sobre la infraestructura hídrica debido al aumento de la población y el turismo.




