Desde el pasado 15 de junio, cuando se activó el dispositivo especial de vigilancia que se extenderá hasta el 30 de septiembre, los agentes han registrado un total de 241 infracciones en las zonas de playa del municipio. De estas, 116 se centran en la venta ilegal de productos alimenticios como pasteles, refrescos y frutas, así como combinados con alcohol.
Otras 65 denuncias corresponden a la comercialización de productos textiles y diversos enseres. La Policía Local ha advertido sobre los riesgos sanitarios que implica el consumo de bebidas y alimentos vendidos sin control, mencionando casos de mojitos sin supervisión y alquiler de sombrillas sin permiso.
Las acampadas en las playas también son un foco de actuación, con 14 denuncias interpuestas en puntos como La Malagueta y El Peñón del Cuervo. Adicionalmente, se han formulado siete denuncias por la presencia de animales en las playas.
En el marco de la ordenanza de Convivencia Ciudadana, se han emitido 59 denuncias, destacando 17 por ofrecer bienes o servicios de forma persistente o intimidatoria, incluyendo masajes por personas sin cualificación.
En materia de seguridad, se ha intervenido un arma blanca y se han levantado 36 actas por consumo o posesión de drogas.
El dispositivo de vigilancia, que abarca desde Churriana hasta El Peñón del Cuervo, cuenta con unidades uniformadas y de paisano, drones, quads y un buggy. La presencia policial se mantiene también durante la noche para prevenir asentamientos en los paseos marítimos.




