El 'flex living', que abarca desde residencias con marca hasta viviendas turísticas, ha mostrado un crecimiento anual promedio del 40% desde 2009, con la única interrupción de la pandemia. Este modelo híbrido, que combina oferta residencial con servicios hoteleros, se ha profesionalizado rápidamente, atrayendo inversión institucional y grandes cadenas hoteleras.
Andalucía se ha posicionado como líder europeo en alojamiento flexible, superando a destinos como la Costa Azul y Croacia. Este liderazgo se atribuye a la estabilidad turística de España, su oferta transversal de ocio, cultura y gastronomía, y la competitividad de la Costa del Sol en turismo residencial y residencias con marca.
“"El alojamiento flexible en edificios completos no compite con la vivienda residencial porque opera sobre suelo terciario, no sobre suelo residencial. Al contrario, estamos dando uso a activos que de otra forma estarían infrautilizados."
A pesar de que la inversión en media estancia en Andalucía es menor que en Madrid, se observa un crecimiento en ciudades como Málaga y Sevilla, especialmente en proyectos enfocados a teletrabajadores y perfiles corporativos. La Costa del Sol concentra el 50% de los proyectos de residencias con marca en España, atrayendo a cadenas de lujo que ven en la región un destino de confianza para clientes de alto valor.
El sector busca seguridad jurídica y un marco regulatorio claro que impulse su desarrollo. Aunque la ley de turismo prevista en Andalucía se ha bloqueado, existe confianza en que se establecerá un marco que permita a la región mantener su liderazgo en el alojamiento flexible.




