El flamante puente colgante del Caminito del Rey, que ostenta el título de ser el más largo de España en su categoría con 110 metros, facilita ahora el cruce del último tramo del sendero, tallado en las paredes del Desfiladero de los Gaitanes en la provincia de Málaga. Según un estudio de la empresa constructora Sando, la nueva pasarela, que actúa como salida sur, mejora notablemente las condiciones térmicas, reduce el esfuerzo requerido y optimiza las capacidades de evacuación y respuesta ante emergencias.
Las mediciones comparativas iniciales, realizadas durante dos jornadas, revelan que el nuevo puente registró temperaturas hasta 11,4 grados inferiores a las del trazado anterior. La diferencia media durante las horas de mayor calor fue de 5,8 grados, según informó la Diputación de Málaga. Estas mejoras son especialmente significativas en los momentos de mayor fatiga para los visitantes, donde el calor y el esfuerzo acumulado pueden incrementar el riesgo de agotamiento o deshidratación.
Los datos preliminares sugieren una tendencia consistente que subraya el papel del nuevo trazado en la mejora de la seguridad y el confort. El rediseño del tramo final elimina una de las secciones más desafiantes del recorrido anterior, que consistía en una sucesión de escaleras y una subida pronunciada en un punto de elevada fatiga.
El nuevo itinerario suprime nueve tramos de escaleras y unos 30 metros de desnivel, manteniendo un perfil descendente y acortando el recorrido de salida. Estas adaptaciones benefician particularmente a usuarios vulnerables, como personas mayores, menores, personas con movilidad reducida o con menor condición física.
En términos de respuesta ante emergencias, el recorrido ahora facilita un acceso más directo a la zona de intervención de vehículos de asistencia. Se han eliminado obstáculos como tramos ascendentes y escaleras finales, lo que simplifica el traslado de personas con lesiones o limitaciones físicas y mejora la operatividad de los equipos de intervención. El Caminito del Rey se ubica a menos de 60 kilómetros de la ciudad de Málaga, entre los municipios de Ardales, Antequera y Álora. Antes de su rehabilitación en 2015, fue considerado uno de los senderos más peligrosos del mundo.




