La fecha del 30 de abril marca el retorno de la normalidad para los viajeros del AVE que conecta Málaga con Madrid, después de un periodo de interrupciones y anuncios fallidos. La línea, afectada desde el 4 de febrero por un desprendimiento en un talud cerca de Álora, reabrirá con una serie de condicionantes técnicos que impactarán en la experiencia de los usuarios.
Inicialmente, la circulación se realizará por una única vía en el tramo dañado, lo que implicará una reducción en el número de frecuencias disponibles y una disminución de la velocidad de paso por la zona. Esta limitación se traducirá en trayectos más largos de lo habitual, aunque representará una mejora significativa respecto al dispositivo provisional implementado durante estos meses.
La reapertura no se producirá a primera hora del día, sino a partir del mediodía, para permitir las comprobaciones técnicas finales y las marchas de prueba necesarias para asegurar la plena garantía de la plataforma reparada. Desde la interrupción del servicio, la entidad gestora de infraestructuras ferroviarias ha enfrentado dificultades para cumplir los plazos de restablecimiento, con fechas previas como el 8 de marzo, el 23 de marzo y el 27 de abril que no pudieron concretarse.
Esta situación ha obligado a operadores como Iryo y Ouigo, que ya habían vendido billetes para fechas anteriores, a reajustar su programación comercial y gestionar los cambios o devoluciones correspondientes. La fragilidad de la línea, que reabrirá en vía única, evidencia que la recuperación total de su capacidad habitual tardará varios meses, anticipando un verano complicado para las comunicaciones ferroviarias entre Málaga y Madrid.
El desprendimiento no solo afectó al talud, sino también a elementos esenciales de la infraestructura, como un aparato de vía cuya reposición requiere plazos más extensos. Aunque el servicio directo se reanude, la reparación integral y el restablecimiento de la doble vía no se esperan a corto plazo, lo que mantendrá la línea vulnerable a cualquier contratiempo. Los tiempos de viaje podrían rondar las tres horas o más, lejos de los mejores registros de la conexión.




