La actuación, enmarcada en el operativo denominado Transporte Legítimo, se centró en vehículos que operaban sin las licencias VTC o autorizaciones administrativas requeridas. Los controles se intensificaron en puntos clave como el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol, el centro urbano y la zona oeste de la ciudad.
Durante la investigación, coordinada por el Grupo de Investigación y Protección (GIP), se realizaron cerca de 3.000 comprobaciones. Esto llevó a la denuncia de 36 vehículos, que fueron retirados al depósito municipal por carecer de la titulación habilitante. También se detectaron irregularidades en un autotaxi de otro municipio y se inmovilizó un vehículo por falta de seguro obligatorio.
Además de las denuncias administrativas, se abrieron tres casos por falsedad documental, resultando en la detención de dos personas. Las infracciones administrativas incluyeron circular con permisos caducados, cambio de uso del vehículo y no llevar las placas de matrícula reglamentarias, sumando un total de 71 denuncias.
La operación también reveló anomalías en la contratación de conductores en cuatro de las 25 empresas investigadas, información que fue comunicada a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. La primera fase del operativo concluyó a finales de abril, mostrando una disminución de la actividad ilegal, aunque se mantendrá la vigilancia.




