La operación policial, iniciada en octubre pasado, se ha centrado en un grupo organizado que adquiría armas detonadoras en países de la Unión Europea para transformarlas en armas funcionales con munición real. Estas armas eran posteriormente vendidas en el mercado negro, generando importantes beneficios económicos para la organización.
En una primera fase, cuatro individuos fueron arrestados y se intervinieron armas cortas, cartuchos, sprays de defensa y útiles para la modificación de cañones. La investigación continuó con vigilancias y seguimientos que culminaron en una fase final de explotación en varias localidades malagueñas como Fuengirola, Benalmádena y Coín, así como en Puente Genil (Córdoba).
En esta segunda fase se detuvo a otras 12 personas, incluyendo al líder del grupo y al responsable de la adquisición de las armas. Se descubrió un 'taller clandestino' en Benalmádena donde se realizaban las modificaciones y un 'zulo' con el grueso del armamento.
Entre los efectos intervenidos destacan 19 pistolas, seis revólveres, más de 1.300 cartuchos, silenciadores, dinero en efectivo y teléfonos móviles. Varias armas largas, tipo subfusil y escopetas, también fueron incautadas. A los arrestados se les imputan delitos de pertenencia a grupo criminal, tráfico y tenencia ilícita de armas, entre otros.




