La situación en el Valle del Guadalhorce se repite un año más, generando malestar entre los regantes. La limpieza y revisión de los sistemas de riego, iniciada el 20 de abril, ha sido calificada de “tarde y mal” por la asociación provincial de regantes de Málaga (Aprema). Esta demora ha provocado que, al introducir el agua, hayan surgido las averías habituales, dejando a gran parte de la zona sin suministro.
Alrededor del 60% del Guadalhorce se encuentra actualmente sin agua, mientras que el resto riega en condiciones precarias. Los agricultores temen no poder regar sus cultivos hasta mediados o finales de mayo, lo que representa un mes de retraso respecto a la fecha ideal de inicio, que suele ser a mediados de abril. Esta demora podría tener un impacto significativo en la economía agrícola local.
“"Es una vergüenza, llevamos años diciendo a la administración que el Guadalhorce no puede funcionar así. La economía del campo es sensible y esto le va a afectar mucho."
Desde Aprema, que agrupa a la mayoría de las comunidades de regantes del Valle del Guadalhorce y representa cerca de 6.000 hectáreas de cultivos, se ha insistido durante años a la Delegación de Agricultura sobre la necesidad de adelantar las obras de mantenimiento. A pesar de las advertencias previas sobre puntos con suciedad y posibles averías, la situación se ha repetido, afectando a la producción de cítricos, tropicales, frutales y hortalizas.
Entre las zonas más afectadas y sin posibilidad de riego se encuentran la margen derecha del río Guadalhorce, Los Llanos, Zarzalón, la Dehesa Alta, el Sexmo y el Morquecho. Además, se han detectado roturas en el sifón de Fahalá y el de Cañada Honda, así como en la cabecera del sistema. La falta de riego en un momento crucial para el cuajado de los frutos y el engorde de cosechas como la patata, sumado a las altas temperaturas, genera un considerable daño económico para los agricultores.




