La festividad de María Auxiliadora Coronada llenó de fervor y tradición las calles de Algeciras el pasado 24 de mayo. La procesión, uno de los eventos más esperados por la comunidad educativa y la familia salesiana, congregó a una gran cantidad de devotos a lo largo de su recorrido, reafirmando el arraigo de esta celebración en la identidad local.
Los actos preparatorios comenzaron días antes, incluyendo una emotiva procesión infantil el jueves 21 de mayo, protagonizada por el alumnado de Educación Primaria. Al día siguiente, 23 de mayo, tuvo lugar el descenso de la imagen de María Auxiliadora, precedido por una exaltación a cargo de Raúl Ocaña, hermano mayor de la Hermandad Salesiana de Medinaceli, en un ambiente de oración y sentimiento compartido.
Desde primera hora de la tarde del día 24, el entorno del templo se convirtió en punto de encuentro para alumnos, antiguos alumnos, familias y vecinos, convocados por el espíritu salesiano. El cortejo procesional, enriquecido por la presencia de mantillas, angelitos y banda de música, contó con el acompañamiento de autoridades civiles y eclesiásticas. La comunidad de Salesianos de Don Bosco destacó la 'ilusión, la alegría, el encuentro y el espíritu de familia' que definen estas jornadas.
El recorrido de la procesión incluyó calles emblemáticas como María Auxiliadora, Alférez García del Valle, plaza de San Isidro, calle Gloria, San Antonio, Alfonso XI, la concurrida Plaza Alta, Santísimo, Muñoz Cobos, Rocha, Sevilla y Montereros, combinando la solemnidad del acto con la vida cotidiana del centro urbano.
El regreso al templo se realizó por el itinerario tradicional, culminando entre muestras de emoción contenida. La participación intergeneracional de jóvenes, familias y devotos evidenció cómo la devoción se transmite como parte viva de la identidad local.
En este contexto, la Asociación de Devotos de María Auxiliadora Coronada de Algeciras ha anunciado la convocatoria del I Concurso Fotográfico María Auxiliadora en la calle, para captar la salida procesional prevista para el 24 de mayo de 2026, valorando la presencia de la Virgen y el ambiente de fe.
La jornada dejó la imagen de una ciudad volcada con una tradición que refuerza sus vínculos comunitarios, haciendo presente el espíritu de María Auxiliadora como símbolo de esperanza, cercanía y alegría compartida.




