El consistorio, en coordinación con la empresa concesionaria Hidralia, ha desarrollado un plan de inversiones y mantenimiento en la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) para asegurar la máxima eficiencia y sostenibilidad. Estas actuaciones han permitido que las instalaciones registren un funcionamiento óptimo, cumpliendo estrictamente los seis parámetros de calidad ambiental requeridos por la normativa.
Los análisis técnicos confirman la correcta adecuación a los límites legales en demanda química de oxígeno (DQO), demanda bioquímica de oxígeno (DBO5), sólidos en suspensión (SS), fósforo total (Pt), nitrógeno total (Nt) y amonio. Este control de calidad ha permitido la ratificación de la vigencia de la autorización de vertidos, cuya base reguladora data de 2019.
Las inversiones se han centrado en la seguridad laboral, la transición a energías limpias y la digitalización. Se ha renovado el tratamiento biológico y mejorado las áreas de electricidad e instrumentación. Hidralia también ha ejecutado trabajos para garantizar la seguridad de los trabajadores.
En eficiencia energética, se modernizaron luminarias a tecnología LED, se instaló una planta solar fotovoltaica y el sistema tecnológico Createch. El Ayuntamiento ha sufragado un nuevo grupo de presión para agua industrial.
Estas actuaciones, que combinan fondos públicos municipales e inversiones de empresas operadoras, consolidan una infraestructura clave para el desarrollo local, asegurando un servicio de depuración moderno y alineado con las exigencias medioambientales.
Además, la Junta de Andalucía completará en pocas semanas la mejora definitiva de la depuradora con una ampliación de casi 8 millones de euros, dando solución a una reivindicación histórica de la ciudad.




