La Catedral de la Sierra de Hinojosa del Duque se ha convertido en el escenario principal de la obra popular 'La Vaquera de la Finojosa'. Esta adaptación del texto del dramaturgo cordobés Francisco Benítez da vida a la serranilla del Marqués de Santillana, recreando la vida popular de la villa durante el siglo XV e integrando elementos de su cultura, arquitectura, gastronomía y folclore.
La novena edición de este año incluye el reconocimiento como Acontecimiento de Interés Turístico de Andalucía, concedido en febrero de 2025, y la dirección de Mónica González, quien anteriormente interpretó a La Vaquera. Se ha dado mayor protagonismo al papel de las mujeres en las escenas y bailes, introduciendo el rol de la posadera y la participación de grupos de niños guiados por el bufón.
La representación cuenta con casi 300 actores no profesionales, un séquito de caballos y jinetes, y la ambientación de un pasado rural. El paso de un rebaño de vacas con sus pastores y vaqueros sirve para poner en escena a la protagonista. La obra se desarrolla ante un graderío con capacidad para 1.800 personas, con cuatro pases programados hasta el 2 de agosto, a partir de las 22:00.
Bajo la dirección musical de Miguel Cerro, la edición recrea la escena donde Hernán Ruiz sueña la Catedral de la Sierra. La historia viva de Hinojosa del Duque se entrelaza con el pasado de la villa, apoyándose en videomapping proyectado sobre los muros de la Catedral para realzar la espectacularidad.
La obra, concebida como metateatro, narra la llegada de la reina y la víspera de una representación popular que revive el paso del Marqués de Santillana y su enamoramiento por la vaquera. Los principales de la villa y el cortejo de la reina actúan como primer público de esta representación.
La trama avanza con el encuentro del marqués y la vaquera, cuyas escenas se intercalan con otras corales y costumbristas. Destacan la escena del mercado, que muestra las riquezas gastronómicas, y las de las lavanderas con sus bailes serranos. El vestuario, obra de los talleres de Francisco Tamaral, aporta colorido.
La música de la Banda de Música de Hinojosa del Duque, las canciones de Miguel Cerro interpretadas por la Tuna Cultural Hinojoseña y las coreografías de Manoli Chaves añaden vistosidad. El conflicto del enamoramiento no correspondido se resuelve al final, con el marqués despidiéndose de la villa tras el rechazo de la vaquera, quien defiende su libertad y honra.




