Ante la proximidad de la temporada de mayor riesgo de calor en el campo, las medidas de prevención se presentan como la herramienta más eficaz para evitar catástrofes en las zonas montañosas. En una reciente entrevista, un ganadero de Córdoba ha explicado el funcionamiento de un sistema que gana terreno en la provincia: el silvopastoreo. Esta práctica consiste en la modernización del pastoreo tradicional, con el objetivo de que los animales actúen como bomberos preventivos, limpiando la vegetación antes de que se produzcan las llamas.
El método de actuación de estas 'ovejas bomberas' es sencillo y ecológico, basándose en el comportamiento natural del ganado. Los animales, mediante el pastoreo y el pisoteo del pasto, especialmente en esta época del año, reducen significativamente la cantidad de vegetación seca en las áreas donde pastan. Al disminuir drásticamente el volumen de maleza y compactar la vegetación sobrante, el riesgo de inicio o propagación de incendios forestales en estas parcelas se reduce notablemente.
Esta alternativa ecológica funciona como una desbrozadora natural, ideal para los montes cordobeses. En comparación con la maquinaria especializada, el ganado realiza una limpieza selectiva de la superficie, lo que supone un ahorro económico considerable para los municipios. Además, los animales se alimentan de forma gratuita con los pastos que ofrece el entorno.
Los beneficios ambientales del silvopastoreo van más allá de la simple limpieza del monte. La rutina diaria de estos animales contribuye a enriquecer la flora local y a repoblar el campo de manera natural. Se estima que una oveja puede dispersar alrededor de 3.000 semillas al día a través de su sistema digestivo o adheridas a su lana y patas. Al pastar en zonas semiáridas, las ovejas reintroducen especies vegetales, fomentando la diversidad biológica del entorno.
El pisoteo constante y el estiércol depositado por las ovejas actúan como abono orgánico, favoreciendo la regeneración de la calidad del suelo, mejorando su fertilidad y su capacidad para retener agua. Por otro lado, al otorgar a los pastores un rol reconocido en la prevención de incendios y generar empleo verde, el silvopastoreo se presenta como una defensa crucial tanto contra la emergencia climática como contra la despoblación rural.




