Este acuerdo representa un paso crucial en el proyecto iniciado en 2024 para la puesta en valor de los ecosistemas marinos locales, buscando restaurar la vegetación marina que juega un papel vital en la biodiversidad y la protección costera.
La colaboración, formalizada el pasado viernes, une al consistorio, a Hidralia Gestión Integral de Aguas de Andalucía S. A. y a la Universidad de Málaga a través de la Cátedra de Ciencias del Litoral Costa del Sol. La iniciativa se basa en una fase previa que estableció un sistema de cultivo ex situ para la propagación de la especie, con permisos vigentes hasta el 31 de julio de 2027.
El nuevo convenio detalla tres fases clave: la selección del lugar más idóneo para el trasplante, la ejecución de dicha reintroducción y un seguimiento exhaustivo para evaluar la viabilidad y el éxito de las plantas trasplantadas.
“"Venimos trabajando desde hace años y ahora afrontamos una fase clave para la recuperación de nuestros fondos marinos. Nunca antes se había apostado tanto medioambientalmente como en estos años y espero que en pocos años podamos ver el fruto de este proyecto."
Representantes de las tres entidades destacaron la importancia de la cooperación institucional. El vicerrector de Investigación de la UMA, Pedro Jesús Maireles, calificó el acuerdo como "un ejemplo de cooperación institucional con impacto directo en la protección del entorno", reforzando el papel de la Cátedra de Ciencias del Litoral. Por su parte, el consejero delegado de Hidralia, Marcos Martín, incidió en la colaboración público-privada como generadora de soluciones reales para la protección de ecosistemas, subrayando el rol de las praderas marinas en la mejora de la biodiversidad y la adaptación al cambio climático.
El edil de Playas, Sergio Díaz, reafirmó el compromiso del Ayuntamiento con las políticas medioambientales, señalando que el municipio "vive de cara al mar, lo cuida y lo protege". La investigadora principal del proyecto, Elena Bañares, y el director de la Cátedra, Francisco Ignacio Franco, también estuvieron presentes en la firma.
La primera etapa del proyecto ya logró hitos significativos, como el diseño de un sistema novedoso para acondicionar ejemplares de fanerógamas marinas recogidas de praderas afectadas por la actividad humana. Este sistema ha demostrado ser exitoso, logrando no solo la recuperación de los haces de Cymodocea nodosa, sino también su crecimiento en número en el vivero municipal, un logro inédito hasta ahora.
El plan de trabajo post-firma incluye la identificación de zonas idóneas con la ayuda de clubes de buceo locales, analizando variables ambientales clave. Posteriormente, se realizará el trasplante de los haces cultivados, utilizando buceo autónomo y siguiendo metodologías adaptadas. En caso de ser necesario, se recolectarán nuevos haces.
El seguimiento de las plantas trasplantadas se extenderá durante al menos cuatro años, con especial intensidad en el primer año. Se realizarán controles a los 60, 180, 270 y 365 días, incluyendo una fertilización específica a los 60 días. El análisis de variables como la tasa de supervivencia y la densidad de haces permitirá evaluar el éxito de la restauración.




