La campaña de cría de este año en el centro jienense ha finalizado con un total de once nacimientos, aunque actualmente sobreviven ocho de los cachorros. La temporada, que involucró a ocho parejas reproductoras, concluyó el pasado 30 de marzo con el parto de la última hembra. De las cinco hembras que lograron gestación, todas llevaron a término con éxito el proceso.
De los once cachorros que nacieron, diez lograron superar el primer mes de vida. Sin embargo, dos de ellos fallecieron durante la séptima semana debido a peleas entre las crías, atribuidas a una mala gestión por parte de la madre. Entre los nacimientos destacados se encuentra el de Tena, una hembra primeriza que dio a luz a dos cachorros el 25 de marzo, aunque uno no sobrevivió al periodo periparto. Otra hembra, Guara, dio positivo en las pruebas de gestación pero finalmente no parió, sin que se encontraran evidencias de aborto. El seguimiento de Mina, cuyo test de gestación fue negativo, continuará tras observarse copulando.
El Centro de La Olivilla, operativo desde enero de 2007, cuenta con 23 instalaciones de aproximadamente 1.250 metros cuadrados equipadas con vegetación autóctona, además de instalaciones para clínica, laboratorio, crianza artificial, cuarentenas y alojamiento del personal. Su primera camada nació en marzo de 2009.
La evolución positiva de la especie es un reflejo del éxito del programa de conservación hispano-portugués, con el apoyo de las comunidades autónomas y los proyectos LIFE de la Unión Europea. La península ibérica alberga actualmente 2.401 linces censados, de los cuales 836 se encuentran en Andalucía, según datos de 2024. Este avance ha permitido a la UICN reclasificar al lince ibérico de 'En peligro' a 'Vulnerable'.




