La intervención, financiada a través de fondos europeos de la Estrategia de Desarrollo Integrado Local (EDIL), busca preservar materiales que, por su singularidad o dificultad de fabricación, resultan valiosos para el mantenimiento de la ciudad. Las piezas, conocidas popularmente como baldosas Gaudí, son reproducciones que ya no se comercializan, lo que complica la adquisición de repuestos originales.
Responsables de la Concejalía de Mantenimiento Urbano han supervisado el proceso de demolición de los acerados actuales. El personal de obra realiza una retirada manual y cuidadosa de los elementos para su posterior traslado a los almacenes municipales, donde quedarán a disposición de futuras actuaciones de conservación en otros puntos del municipio.
Esta política de recuperación no se limita exclusivamente a este tipo de pavimento. Según fuentes municipales, el consistorio aplica un procedimiento habitual de ahorro de recursos que incluye el acopio de otros materiales nobles, como adoquines de granito flameado, serrado o cizallado, con el fin de mantener la uniformidad estética y la calidad de los espacios públicos de Jaén.




