El fuego se originó en una cama situada en la planta alta del inmueble y fue rápidamente sofocado por los efectivos del servicio de Bomberos. La intervención evitó que las llamas se propagaran al resto de la casa o a los edificios colindantes.
El aviso a los servicios de emergencia se recibió sobre las 5:45 horas. Un dispositivo de diez profesionales, distribuidos en una bomba urbana pesada y una bomba urbana ligera, se desplazó hasta el lugar para controlar y extinguir las llamas.
Según fuentes oficiales, los daños materiales quedaron limitados a la estancia donde se inició el fuego, afectando a la cama y al mobiliario cercano. Afortunadamente, no se registraron personas heridas ni intoxicadas por inhalación de humo.
Los bomberos también aseguraron el perímetro del inmueble, garantizando que el incendio no alcanzara las viviendas vecinas y previniendo así consecuencias de mayor gravedad.




