Mientras el verano se llena de grandes citas musicales por toda España, La Matea, una pedanía de Santiago Pontones en la provincia de Jaén, mantiene una apuesta singular con la quinta edición de 'En Tierra de Nadie'. Este encuentro cultural se ha consolidado como una propuesta única en el panorama rural andaluz, alejándose del modelo de macrofestivales.
La organización destaca un cambio significativo en la percepción del evento. Si en sus inicios la labor se centraba en explicar la naturaleza del festival, ahora el público ya conoce y espera la cita. "Notamos que la gente conoce el festival. Ya no es tanto la labor de difusión y de educación que hemos hecho estos años atrás, sino que ya la gente tiene la fecha reservada y es una cita obligatoria dentro del municipio", comenta Yolanda Vizcaíno, integrante de la organización.
Esta fidelidad se debe al concepto original del evento: cercanía, entorno natural y convivencia. Frente a la masificación, 'En Tierra de Nadie' ofrece una experiencia íntima en un recinto pequeño, combinando la esencia de una verbena de pueblo con la vida rural en el marco de la Sierra de Segura.
La programación se extiende durante tres jornadas. El jueves 9 de julio será gratuito y abierto a todos, incluyendo actividades infantiles, un espectáculo de magia y humor y la actuación de Los Sabineros. Esta jornada inaugural busca acercar la cultura a niños y mayores del municipio, ofreciendo una alternativa a las fiestas populares tradicionales.
El viernes y sábado se concentrará la programación musical con artistas como Fran Mariscal, Las Dianas, Balkan Bomba, Extremo, El Niño de la Hipoteca, Albertucho o Awakate, además de sesiones de DJ. El aforo limitado del recinto favorece la interacción directa entre artistas y público.
El festival atrae a un público diverso, desde familias y grupos de amigos hasta amantes de la música y visitantes interesados en descubrir la Sierra de Segura. La organización mantiene una zona infantil con ludoteca y actividades supervisadas, creando un espacio seguro para las familias, algo difícil de encontrar en grandes festivales.
Además, el evento mantiene su filosofía 'pet friendly', permitiendo la asistencia de mascotas, en línea con su atmósfera relajada y comunitaria. La cita también funciona como herramienta de promoción turística, animando a los asistentes a explorar el entorno natural del municipio, como el río Madera o el embalse de Las Anchuricas.
Yolanda Vizcaíno define 'En Tierra de Nadie' como un "no-festival": "Son las fiestas del pueblo de tu abuela, de toda la vida, pero con conciertos diferentes, en un patio de colegio donde no cabemos más de 400 personas, sin agobios, rodeados de montañas y de un paraíso natural impresionante".




