El pasado 8 de agosto de 2025, las llamas alcanzaron una capilla lateral de la Mezquita-Catedral de Córdoba, uno de los monumentos más visitados de España. Doce meses después, los trabajos de recuperación avanzan con éxito, marcando el camino hacia la normalidad tras el incidente.
El fuego se originó alrededor de las 21:00 horas en la zona de ampliación de Almanzor, donde se almacenaba maquinaria de limpieza. Los bomberos lograron extinguir las llamas tras una hora y media de tensión. La investigación posterior concluyó que el siniestro fue fortuito, iniciado por el sobrecalentamiento de una barredora eléctrica.
La rápida actuación de los servicios de emergencia fue reconocida por instituciones como la Unesco, cuyo director destacó la respuesta. Mensajes de tranquilidad llegaron también desde el Gobierno de España y la Junta de Andalucía.
Tras una inversión cercana al medio millón de euros, la restauración se encuentra al 80%. Se ha reconstruido la bóveda colapsada y se ha limpiado el hollín con láser. Una pieza de mármol negro dañada será sustituida por otra procedente de Bizkaia. Se espera concluir las obras a finales de año.
El obispo de Córdoba, Jesús Fernández, ha señalado que se prioriza la calidad sobre la prisa en las obras, buscando la máxima perfección del monumento con los mejores profesionales.
Se han implementado nuevas medidas de seguridad, incluyendo un sistema de extinción por agua nebulizada, similar al de Notre Dame de París, y un sistema de gas para el archivo histórico. La seguridad se ha reforzado con una nueva Sala de Control y 60 cámaras de vigilancia.
El despliegue tecnológico incluye sistemas antidrón, controles antiterroristas y planes específicos contra apagones. La inteligencia artificial se incorporará para identificar objetos abandonados y optimizar la respuesta de seguridad.




